{"id":267,"date":"2013-07-27T02:16:35","date_gmt":"2013-07-27T02:16:35","guid":{"rendered":"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/?p=267"},"modified":"2022-01-18T05:49:43","modified_gmt":"2022-01-18T05:49:43","slug":"renovarse-o-morir","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/2013\/07\/renovarse-o-morir\/","title":{"rendered":"Cambiar por pi\u00f1a colada"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/pina_colada.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/pina_colada-221x300.jpg\" alt=\"Bebida Preparada\" class=\"wp-image-269\"\/><\/a><figcaption>Bebida Preparada &#8211; pi\u00f1a colada<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ten\u00edamos que cambiar nuestro comportamiento. Esa fue nuestra conclusi\u00f3n en cuanto empez\u00f3 a aminorar la maldita cruda, despu\u00e9s de aquella tremenda borrachera de la noche anterior. Si, ya con algunas cervezas bien fr\u00edas y despu\u00e9s de haber comido un delicioso caldo de borrego caliente y picoso la vida de ve diferente, se ve mejor. Mi somnolencia me hizo desear que pronto aparezca la noche y &nbsp;dormir bien. Ma\u00f1ana la cruda ser\u00e1 solamente un recuerdo, me cae que si.<\/p>\n\n\n\n<p>La promesa hecha salvo el d\u00eda de ser una ruina total adem\u00e1s que las cervezas y el platillo borrego comprado en el <em>mercado sobre ruedas<\/em>, aminoraron los arrepentimientos. Y de que hubo cambios como consecuencia del pacto, los hubo. Aunque no fueran los que inicialmente imaginamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que nuestro comportamiento como bebedores no era el que dese\u00e1bamos o el que se esperaba de nosotros, personas j\u00f3venes e inteligentes. Como que casi siempre nos exced\u00edamos en&nbsp; nuestro comportamiento. Y ese casi siempre era para mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso nuestra preocupaci\u00f3n por cambiar, por hacer algo para que nuestras borracheras fueran mejor, m\u00e1s agradables para nosotros y para nuestros acompa\u00f1antes en turno. Y quiz\u00e1s con este cambio de rumbo tambi\u00e9n lograr\u00edamos que las crudas morales disminuyeran y ya no provocaran tanto escozor la ma\u00f1ana siguiente. Tu sabes, esas crudas morales que hacen pensar: &#8220;..la cagaste, mi buen. Y la cagaste feo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, que en aquella pl\u00e1tica de dos amigos crudos el d\u00eda despu\u00e9s de habernos embriagado como Vikingos\u00a0 antes de la batalla, concluimos que algo ten\u00edamos que hacer para que nuestras borracheras fueran menos corrientes.<br>Porque has de saber que cuando est\u00e1bamos tomados nos daba por sentirnos agredidos y respond\u00edamos violentamente. Nos daba por buscarles pleito a otras personas, para demostrar nuestra bravura y enfatizar el hecho de que a nosotros se nos deb\u00eda respeto. Y bueno, \u00a0has de imaginar acertadamente que esta actitud nos causaba muchas enemistades, sobre todo porque ya borrachos nuestra clasificaci\u00f3n de &#8220;me agreden&#8221; se estrechaba mucho y nos hac\u00eda alterar la paz de la fiesta a causa de hechos insignificantes que nuestras mentes magnificaban\u2026 y nos declaraban &#8220;persona non-grata&#8221; \u00a0los anfitriones en turno.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Claro que una vez corridos del lugar los agresiones no paraban, ahora si justificadamente seg\u00fan nuestro entender pues este par de compadres no sol\u00edamos ser borrachos de esos de los que te puedes deshacer f\u00e1cilmente. Al menos, tal y como lo mandaba la tradici\u00f3n, mentarles la madre a los que nos sacaban del lugar era menester, que caray.<\/p>\n\n\n\n<p>Total que ese domingo manifestamos el firme prop\u00f3sito de cambiar y despu\u00e9s de un sesudo an\u00e1lisis concluimos de que el tipo de bebidas que inger\u00edamos era la variable de la cual depend\u00eda nuestro actuar. &nbsp;Y llegamos a esa conclusi\u00f3n despu\u00e9s de recordar una fiesta en la que nos portamos como gentes decentes. Dos fiestas, mejor dicho, a las que hab\u00edamos asistido por separado, pero en la que tuvimos los mismos resultados: portarnos como si fu\u00e9semos decentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La caracter\u00edstica de los dos eventos fue que en ellas se sirvieron bebidas preparadas. Tu sabes, esas en las que los tragos se sirven en vasos especiales para tal efecto, que se acompa\u00f1an con hielos y en las que se mezclan los licores y l\u00edquidos acompa\u00f1antes en las proporciones correctas.&nbsp;Si, de esas que te las ofrecen con una raja de lim\u00f3n o una ramita de yerba buena o con escarcha en el borde de la copa. Y &nbsp;con un porta vasos para que no manches el mueble en la que apoyas la copa cuando no la est\u00e1s bebiendo, faltar\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo este protocolo como has de imaginar,era algo inusual para nosotros, acostumbrados a beber m\u00e1s por el efecto que por el disfrute a la bebida. Cerveza en presentaci\u00f3n caguama era la elecci\u00f3n obligatoria para ser bebida directamente de la botella. O si licor, pues el m\u00e1s barato o el que estaba en oferta en el supermercado, en vaso de pl\u00e1stico mezclado con cualquier otro liquido que los diluyera.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s en nuestros convivios particulares no se trataba de beber, platicar, pasar un rato agradable y luego ausentarte de la fiesta o irte a atender alguna de esas m\u00faltiples actividades necesarias cuando tienes que hacerte cargo de tu vida de estudiante. No se\u00f1or. Con nosotros era beber y dejar de hacerlo hasta que la borrachera te hacia &#8220;ponerte burro&#8221;, &nbsp;ese m\u00e1gico punto en que la conciencia se pierde cuando llegas al tope de tu resistencia alcoh\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>Y pues comparando esas dos maneras de beber la conclusi\u00f3n nos resulto clara: si nuestro objetivo era cambiar, lo apropiado era tomar bebidas preparadas.<br>&#8220;Y yo aprend\u00ed como se hace la pi\u00f1a colada, compadre&#8221; me dijo con una sonrisa en su cara. Problema resuelto, conteste&#8230; y acordamos beber pi\u00f1a colada el fin de semana siguiente. Como esos que toman y no se pelean. Como gente decente, pues.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el s\u00e1bado y directo al supermercado del barrio con la lista de ingredientes que nos quitar\u00eda del mal camino. &#8220;Crema de coco, jugo de pi\u00f1a, pi\u00f1a fresca, ron, hielos&#8221;, dijo mi compadre. &#8220;Esta f\u00e1cil, compa. De todo tienen en el <em>Sumesa<\/em>&#8220;. Sale y vale.<\/p>\n\n\n\n<p>Agarramos la crema de coco, sonrientes y platicando nos fuimos al \u00e1rea de licores. &#8220;Que sea Bacard\u00ed blanco&#8221; dijimos. Pero cuando vimos los precios nuestra cara mostr\u00f3 tristeza: estaba muy caro para nuestras posibilidades econ\u00f3micas.<br>Acariciando la botella, le daba vuelta en las manos y nos miramos indecisos. El Ron no era lo indicado, coincidimos sin hablarlo. &#8220;\u00bfComo ves con un tequila compadre?\u201d me dijo &#8220;Blanco, pa&#8217;que no se note tanto la diferencia con el ron&#8221;, le respond\u00ed casi de inmediato. Y agarramos un litro de tequila Sauza, mucho menos costosa que aquel Ron antillano. En aquellos a\u00f1os de los &#8217;70 del siglo pasado se tomaba tequila cuando no te alcanzaba para otro licor. No como ahora que es una bebida para conocedores.<\/p>\n\n\n\n<p>En el departamento de verduras las pi\u00f1as estaban muy resecas y caras, pero la sand\u00eda estaba en oferta. Grandes, se ve\u00edan jugosas y estaban a muy buen precio seg\u00fan testificaba el cartel escrito con plum\u00f3n sobre cartulina blanca. Nuestras miradas se cruzaron y sin mucho que argumentar pareci\u00f3 buena idea cambiar de elecci\u00f3n. A fin de cuentas era fruta, \u00bfque no?. Con otra ventaja: una vez desechada la pi\u00f1a ya no era necesaria la crema de coco. Otro ahorro para bolsillos sin dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Con tequila y sand\u00eda en nuestro poder, contentos y charlando amenamente nos fuimos a casa dispuestos a preparar comida y emborracharnos con ingredientes decentes. Este fin de semana beber\u00edamos tragos preparados. No caguamas, no brandy barato.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sandia-todo-el-ano-383644_585_464_1.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/bitacora\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sandia-todo-el-ano-383644_585_464_1-300x237.jpg\" alt=\"Parte del calado de la sand\u00eda\" class=\"wp-image-268\"\/><\/a><figcaption>Parte del calado de la sand\u00eda<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Le abrimos un peque\u00f1o tri\u00e1ngulo en la sand\u00eda con un cuchillo, extrajimos la parte cortada y posteriormente&nbsp; con una cuchara le quitamos algo de pulpa y vertimos tequila en su interior. &#8220;Para que se fermente compadre, mientras est\u00e1 lista la comida&#8221;, &#8220;Si, que se fermente el tequila pa\u2019 que agarre fuerza&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso de la preparaci\u00f3n de los alimentos y la comida visitamos en m\u00faltiples ocasiones aquella m\u00e1gica sand\u00eda que fermentar\u00eda el tequila, probando su contenido y atestiguando el hecho con comentarios como&nbsp; &#8220;ya mero queda&#8221;, &#8220;ya esta agarrando sabor&#8221; &#8220;se siente que esta fermentando&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sacamos m\u00e1s pulpa del interior, y vert\u00edamos m\u00e1s y m\u00e1s tequila en aquella cavidad cada vez m\u00e1s profunda en el interior del fruto de cascara dura y verde.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro proceso de fermentaci\u00f3n del tequila por contacto con aquella pulpa roja y dulce de la sand\u00eda nos hizo sentir especiales, creativos, innovadores. Mientras inger\u00edamos nuestros sagrados alimentos ese proceso que lleg\u00f3 a durar hasta quince minutos por raci\u00f3n vertida, nos visti\u00f3 con la t\u00fanica de excelencia en t\u00e9cnicas de fermentaci\u00f3n de licores seg\u00fan lo entendimos en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Y despu\u00e9s de mucho catar el tequila y mucho beberla, la borrachera lleg\u00f3. No como la esper\u00e1bamos, pero se dio. A la ma\u00f1ana siguiente me despert\u00e9 con residuos del azucarado y rojo jugo que hab\u00eda estado escurriendo por mis manos y brazos, a m\u00e1s de semillas negras pegadas a mi piel. El dolor de cabeza era tremendo, el sabor de mi boca de lo peor. Lo pegajoso de los escurrimientos en mi cuerpo aunados con las manchas en la ropa, daba asco.<br>Mi compadre y yo nos saludamos al despertar y no hablamos en un largo rato. Estoy seguro que la raz\u00f3n de este mutismo era el convencimiento de que las bebidas preparadas no era para nosotros. Se acab\u00f3 nuestro sue\u00f1o de cambio.<br>Pero el fracaso no fue total a pesar de todo. Como en esa noche de experimentos como bartender no le tiramos bronca a nadie, &nbsp;al menos la ruda moral no fue grave. Cierto es que solamente tomamos nosotros dos, as\u00ed que no hab\u00eda nadie con quien desquitar nuestras frustraciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Con un &#8220;como que esta cabr\u00f3n&#8221; lo dijimos todo. Esa expresi\u00f3n nos regres\u00f3 a la realidad inmediata y nos cort\u00f3 el camino de ingreso a &#8220;beber como los otros&#8221;. Nunca m\u00e1s volvimos a tocar el tema, nunca a plantearnos elaborar otro tipo de bebidas diferentes a las que acostumbr\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Supimos, sin decirlo siquiera, que en el fondo realmente no hab\u00eda remedio para nosotros. Que nuestro objetivo era beber para emborracharnos. Siempre. En toda circunstancia. Que seguir\u00edamos siendo corrientes, pues.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa moraleja? Si alguna, que no era lo mismo pi\u00f1a colada que \u201ctequila fermentada&#8221; en sand\u00eda grande y dulce. Aunque este fruto haya sido tra\u00eddo directamente desde Michoac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-sa\/3.0\/deed.es_CO\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"http:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-sa\/3.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia Creative Commons\"><\/a><br>Este obra de <a href=\"http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/\" rel=\"cc:attributionURL\">http:\/\/lastierrasdelrincon.org\/<\/a> est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-sa\/3.0\/deed.es_CO\" rel=\"license\">Licencia Creative Commons Atribuci\u00f3n-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00edamos que cambiar nuestro comportamiento. 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